La Ciencia de Food4Me

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¿Qué es la nutrigenómica?

La Nutrigenómica combina el estudio de la nutrición y la genética con el fin de descubrir las diferentes maneras en las que la gente responde a la alimentación según sus características genéticas. Aunque los humanos somos muy similares genéticamente, tenemos pequeñas diferencias en nuestras huellas genéticas que nos diferencian. Estas diminutas variaciones determinan tanto el efecto que los nutrientes tienen en nuestro cuerpo, como el modo en que metabolizamos los alimentos que comemos.

La nutrición personalizada gira en torno a esta relación de 2 vías entre los nutrientes y los genes. Por un lado, los nutrientes que consumimos pueden afectar el modo en que nuestros genes se expresan; por otro lado, nuestros genes son capaces de influir el modo en el que nuestro cuerpo responde a esos nutrientes.

La meta para los investigadores en nutrigenómica es desentrañar esta compleja interacción y poder diseñar dietas a medida del perfil genético único de cada persona. Esto no sólo permitirá optimizar la salud del individuo, sino que también puede funcionar a mayor escala, para prevenir enfermedades ampliamente presentes en la sociedad como la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular, cáncer y malnutrición.

 

Alimentos → Genes

Folato (Ácido Fólico)

El folato es un gran ejemplo sobre cómo la comida que consumimos puede afectar nuestros genes. El folato se produce a partir del ácido fólico – una forma esencial de la vitamina B9 que se encuentra en vegetales de hoja verde como el brécol o las coles de Bruselas. El cuerpo lo necesita para producir ADN, y la deficiencia de este nutriente se ha asociado con una mayor riesgo de desarrollar cáncer (niveles bajo de folato conllevan cambios en las hebras del ADN que las hacen más susceptibles de romperse).

Como el folato es vital para la síntesis de ADN, juega también un papel importante durante el desarrollo fetal, cuando la división celular y el crecimiento están en su máximo. Concretamente, el folato garantiza que la médula espinal del bebé se desarrolle correctamente. Es tan crucial para este proceso que a las mujeres se les recomienda encarecidamente tomarlo antes y durante el embarazo.

 

Genes → Alimentos

Intolerancia a la Lactosa

La Nutrigenómica también nos muestra cómo nuestros genes pueden condicionar nuestra respuesta a determinados alimentos. Un claro ejemplo de esto es la intolerancia a la lactosa. Las personas con intolerancia a la lactosa no pueden digerir los azúcares naturales presentes en la leche y otros productos lácteos frescos. Esto se debe a que el gen responsable de producir la enzima necesaria (lactasa) está "apagado", provocando que su cuerpo sea incapaz de producirla. Como consecuencia, esta gente tiene una mala reacción cuando consumen productos lácteos, sufriendo efectos adversos, como dolor abdominal, hinchazón, diarrea y náuseas.

Fenilcetonuria (PKU)

La Fenilcetonuria, o PKU, es otro ejemplo reconocido de cómo nuestros genes y dieta interactúan. La gente con esta alteración genética no produce la enzima necesaria para descomponer la fenilalanina – un aminoácido esencial presente en productos lácteos, carnes, pescados, frutos secos y legumbres. La fenilalanina generalmente se transforma en otro aminoácido llamado tirosina. Sin embargo, en los individuos que no tienen esta enzima, se metaboliza en su lugar a ácido fenilpirúvico. Si se produce demasiado de este ácido en el cuerpo, puede provocar un desarrollo cerebral alterado y, en casos graves, retraso mental y convulsiones. Esto significa que la gente con PKU necesita seguir una dieta con pocos alimentos ricos en fenilalanina.

 

¿Qué es la genética?

La Genética es el estudio de los genes – moléculas hereditarias que son transmitidas de padres a hijos. Los genes son responsables de producir las proteínas en nuestros cuerpos y condicionan cómo de parecidos o diferentes somos unos de otros. Esto incluye rasgos biológicos visibles, como el color de los ojos y la forma de la nariz, así como rasgos invisibles como el tipo sanguíneo y la susceptibilidad a contraer una enfermedad.

Los seres humanos tenemos entre 20.000 y 25.000 genes. En 1990, los investigadores se propusieron identificar y secuenciar esos genes, en lo que se ha conocido como el Proyecto Genoma Humano. Sólo 10 años después, en el 2000, habían esbozado el primer mapa completo de nuestra carga genética.

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